El líder de la Iglesia católica, León XIV, sostuvo una reunión privada en el Vaticano con el arzobispo de Teherán e Isfahán, Dominique Mathieu, en medio de la creciente tensión y el conflicto que afecta a Irán y a la región de Medio Oriente.
El encuentro ocurrió en la Ciudad del Vaticano y fue confirmado por la Santa Sede, que informó que la audiencia permitió al pontífice conocer de primera mano la situación que enfrenta la comunidad católica en ese país.
El arzobispo de Teherán fue evacuado de Irán
El cardenal Dominique Mathieu, de origen belga y líder de la arquidiócesis católica de Teherán-Isfahán, llegó a Roma después de ser evacuado de Irán junto con personal diplomático debido al aumento de la tensión militar en la región.
La evacuación se produjo tras ataques militares y el cierre temporal de instalaciones diplomáticas, lo que obligó a varias delegaciones extranjeras a abandonar el país por motivos de seguridad.
Durante la reunión, el arzobispo compartió con el pontífice un informe directo sobre la situación que viven los fieles católicos en el territorio iraní y los desafíos que enfrenta la Iglesia en medio del conflicto.
Un encuentro para hablar de paz y diálogo
Durante su audiencia pública en el Vaticano, el papa León XIV también hizo un llamado a rezar por la paz en Irán y en todo Medio Oriente, especialmente por las víctimas civiles afectadas por la violencia.
El pontífice destacó la importancia del diálogo y la cooperación internacional para evitar una mayor escalada del conflicto en la región.
La reunión con el arzobispo de Teherán permitió al Vaticano obtener una visión más cercana de la situación humanitaria y religiosa que atraviesa la zona.
La comunidad católica en Irán
Aunque Irán es un país mayoritariamente musulmán, existe una pequeña comunidad cristiana en la que la Iglesia católica tiene presencia a través de la arquidiócesis de Teherán-Isfahán.
El cardenal Mathieu es el único cardenal católico que ejerce su ministerio en ese país, donde atiende a una comunidad de aproximadamente nueve mil fieles católicos.

El Vaticano ha reiterado en diversas ocasiones su interés por mantener el diálogo interreligioso y promover la paz en regiones afectadas por conflictos.
