En un hallazgo arqueológico que ya está dando de qué hablar, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), en coordinación con la Secretaría de Cultura federal, ha documentado importantes vestigios prehispánicos en San Juan Xiutetelco, municipio de la Sierra Nororiental de Puebla. Este descubrimiento, producto de labores de rescate arqueológico iniciadas en diciembre de 2025, evidencia que el pueblo actual se asienta sobre una antigua ciudad de unas 28 hectáreas, con estructuras ceremoniales significativas y posibles rutas de intercambio regional.
¿Un tesoro bajo las obras?
La intervención arqueológica comenzó a partir de una obra pública: la repavimentación de la calle Cuauhtémoc, junto con la instalación de drenaje, captadores de agua pluvial y cableado subterráneo. Fue durante estos trabajos que emergieron las primeras evidencias arquitectónicas de un espacio ceremonial de gran tamaño, con basamentos que indican la complejidad del asentamiento prehispánico.
Hallazgos que conectan culturas y rituales
Entre los materiales recuperados destaca una olla cerámica globular de aproximadamente 30 cm de diámetro, localizada a inicios de enero de 2026 y asociada a una plataforma ceremonial. Este tipo de vasija suele relacionarse con prácticas funerarias, particularmente con entierros infantiles, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre las creencias y rituales de los antiguos pobladores.
Además de esta pieza, el equipo del INAH ha recuperado otros objetos que pueden proporcionar claves sobre la vida cotidiana, la religiosidad y las redes de intercambio entre este sitio y otros centros mesoamericanos importantes, como Teotihuacan y Tula, lo que sugiere que Xiutetelco pudo haber sido un nodo estratégico dentro de antiguas rutas comerciales.
¿Qué significa este descubrimiento para la historia regional?
Los estudios arqueológicos sugieren que el asentamiento abarcó un amplio periodo cronológico: desde antes del Periodo Clásico (100-650 d.C.) hasta el Posclásico Temprano (900-1200 d.C.). Esto implica una ocupación prolongada y diversas fases culturales, lo cual podría redefinir el papel de Xiutetelco dentro del mapa histórico y cultural del Altiplano Central y la región del Golfo de México.
Piezas al resguardo y futuras investigaciones
Debido a su fragilidad, la olla y otros materiales extraídos se trasladaron al Museo Comunitario de Xiutetelco, donde se conservarán y analizarán con detalle. Se espera que estos estudios permitan comprender no sólo las funciones de los espacios ceremoniales descubiertos, sino también las relaciones culturales que mantuvieron los habitantes de esta antigua ciudad con otras civilizaciones mesoamericanas, incluyendo posibles vínculos con culturas huasteca y totonaca.
